La enseñanza del diseño gráfico contribuye a la formación de la personalidad de los estudiantes
aplicándolo como un proceso continuo,
disciplinario donde a través del acto
comunicativo se refleja la realidad de la sociedad y aporta a la formación de un individuo con
un pensamiento reflexivo, consciente, capaz de trabajar en función de
satisfacer las necesidades espirituales y materiales de la sociedad en que
habita. Aportándole los conocimientos imprescindibles para el manejo de
las herramientas de dibujo, retoque fotográfico y maquetación más extendidas en
el rubro.
